jueves, 13 de abril de 2017

Título: Ay, qué linda mi bandera… Sumario: La Bandera de la Estrella Solitaria es uno de los tres símbolos patrios principales junto al Escudo de la Palma Real y el Himno de Bayamo. Es el más representativo a nivel internacional. Es un símbolo de lealtad y honor para todos los cubanos. Fue la inspiración de las luchas por la independencia... Por JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA Se cuenta que nuestro Poeta Nacional, Nicolás Guillén, se encontraba entre la numerosa concurrencia a la clausura del Congreso Latinoamericano de Juventudes, la noche del 6 de agosto de 1960, en el entonces estadio del Cerro, hoy Latinoamericano. Allí, Fidel Castro perdió la voz mientras leía el decreto de nacionalización de las empresas estadounidenses. Entonces, Raúl Castro prosiguió la lectura hasta que Fidel recobró la voz. Otro detalle muy recordado de aquel histórico acontecimiento fue que cuando se mencionaba el nombre de cada compañía yanqui, el público coreaba, “se llamaba”, en referencia a una conocida anécdota mambisa. En las imágenes cinematográficas se destaca la figura del comandante Juan Almeida, cuando alentaba con toda la fuerza de sus pulmones y brazos a a aquel coro gigantesco. Aun los que conocemos la anécdota solo por referencias, podemos sentir aquella emoción indescriptible. La Bandera de la Estrella Solitaria ondearía ahora, ella sola, por primera vez y para siempre, sobre todo el suelo sagrado de la patria cubana. Y naturalmente, ella tenía que impactar la sensibilidad del poeta, quien aquella misma noche sacó de su corazón el antológico poema Se acabó. Comparto aquí esos preciosos versos, que siempre deben motivar a la reflexión, sobre lo que fuimos somos, y queremos ser, y cuya última estrofa motiva esta selección de instantáneas, entre las muchas que capta nuestro lente a lo largo y ancho del país, cada vez que a él se asoma -con palabras del poeta- mi banderita cubana. Te lo prometió Martí/ y Fidel te lo cumplió;/ ay, Cuba, ya se acabó,/ se acabó por siempre aquí,/ se acabó,/ ay, Cuba, que sí, que sí,/ se acabó/ el cuero de manatí/ con que el yanqui te pegó./ Se acabó./ Te lo prometió Martí/ y Fidel te lo cumplió./ Se acabó.// Garra de los garroteros,/ uñas de yanquis ladrones/ de ingenios azucareros:/ ¡a devolver los millones,/ que son para los obreros!/ La nube en rayo bajó,/ ay, Cuba, que yo lo vi;/ el águila se espantó,/ yo lo vi;/ la coyunda se rompió,/ yo lo vi;/ el pueblo canta, cantó,/ cantando está el pueblo así:/ –Vino Fidel y cumplió/ lo que prometió Martí./ Se acabó. // ¡Ay, qué linda mi bandera,/ mi banderita cubana, sin que la manden de afuera,/ ni venga un rufián cualquiera/ a pisotearla en La Habana!/ Se acabó./ Yo lo vi./ Te lo prometió Martí/ y Fidel te lo cumplió./ Se acabó.






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